La salud mental en tiempos difíciles.

La salud mental en tiempos difíciles. (1)

Mental Health in Difficult Times.

(Publicado en la Revista Norte de Salud Mental clic aquí-

Francisco Rodríguez Pulido.

Profesor Titular de Psiquiatría ULL. Responsable del Programa de Rehabilitación Psicosocial en Trastorno Mental Grave. Dirección de área de Tenerife.

Estimadas socios y asistentes a las Jornadas de la ACN:

Buenos días a todas. Me dirijo a ustedes en calidad de Presidente de la ACN.

Gracias a todos, los ponentes por querer aportar sus ”saberes y experiencias y valores” con nosotros, gracias a todos por haber elegido estar ayer y hoy estar con las actividades de esta asociación, gracias a la junta directiva actual de la ACN, gracias a la colaboración de Ascatec, gracias al SCS, al ISSS y al Cabildo insular de Tenerife.

A los que no están, probablemente estén en otro lado e indica nuestra escasa influencia en las esferas del poder. Siempre ha sido así. Siempre hemos arrancado los avances. Un abrazo de hermandad a todos por volver a encontrarnos de nuevo. Bienvenidos.

Expresar nuestra alegría por recuperar los espacios de convivencia de manera presencial. Durante la pandemia la AEN constituyó un ”gabinete de crisis” donde la ACN participó de manera regular colaboramos en la organizamos webinarios y encuentros zoom para seguimiento de los efectos pandemia en la salud mental y el bienestar de población. Reuniones no faltaron, pero como clínicos sabemos de la relevancia de las relaciones interpersonales de una manera cercana sin estar mediatizada por aplicaciones tecnológicas. Vale para lo que valen.

Nuestra organización, y la mejora de los servicios públicos en salud mental, se han enfrentado a los mismos ”avatares”. Aunque estas XXVI Jornadas la hemos titulado ”la atención a la salud mental y las prioridades de este tiempo”. Solo deseamos manifestar y enfatizar que hemos transitado por una sindemia. Sin duda, está ha dejado una ”huella nemica” en nuestro consciente colectivo, y se ha sentido el silencioso impacto en la ciudadanía y en los servicios públicos. Abra que aumentar su musculatura. La atención a la Salud Mental ha sido reclamada por la ONU y la OMS como una prioridad mundial para los gobiernos. Otra cosa es que la coherencia alimente las decisiones.

En este tiempo se ha venido confundiendo malestares con trastorno mental, de una manera reiterada e incluso gremialista. Hoy al menos ya sabemos con más fortaleza científica, así lo recogen los últimos informes de la OMS de marzo del 2022 donde se señalan que las mujeres y los adolescentes son las personas y poblaciones más afectadas durante la pandemia con un in- cremento de la incidencia del 20% de los trastornos de ansiedad y la depresión. Mas aún en los paises y personas de bajos y medianos ingresos.

En este sentido, para ofrecer respuestas válidas, sugerimos que se recoja se focalice la atención en ”las intervenciones de promoción en materia de salud Mental destinadas a los adolescentes para que estos prosperen”, que ha diseñado y evaluado la OMS, y se incorpore a los programas de salud escolar de Canarias. También, les aseguro, que los servicios públicos de salud mental de Canarias, en estas décadas, han acumulado diferentes experiencias de cómo relacionarnos con la atención primaria. Experiencias exitosas que por falta de decision y voluntad gestora, no se han generalizado. Experiencias de colaboración con atención primaria realizadas con enfermeras especialistas en salud mental (Jinamar) y psicólogos clínicos desde la red de salud mental (Lanzarote), incluso contamos con experiencia online de comunicación y resolución de casos (USM Ofra). Colocar psicólogos clínicos en las zonas básicas de salud, dependiente de la gerencia de atención primaria, aunque sea de manera experimental, no parece que no soluciona los problemas es- tructurales de la organización de la salud mental en Canarias, que requiere de respuestas globales no parciales, y seguramente estas consultas se saturarán en un espacio de tiempo corto, al ser utilizadas como “falsas válvulas de escape”.

Los servicios públicos de salud mental tienen “historia”. Una historia que no solo los gestores suelen olvidar. Mal hacen lo que olvida las historias de las cosas. No podemos estar vistiendo algo cuando algo sigue sin traje. Unas casas por el tejado y otras a media es un tacticismo oficial, en este momento de extrema vulnerabilidad social ahora innecesario. La salud mental, estare- mos de acuerdo, no es un gesto de propaganda.

Es verdad que no ha habido ningún tiempo fácil para las personas con trastornos mentales, más aún si estos trastornos eran graves. Recuerdo que cuando era un estudiante y me acerqué a la ACN, en su interior y en el ámbito de las revistas especializadas, había profundos debates sobre cambiar “los manicomios” (si reformarlos o si debían de desaparecer) y ahí estuvo la ACN. También, cuando llegaron las trasferencias sanitarias y se elaboró y aprobó en los noventa eI Plan de Salud; y hubo profesionales de la ACN, con nuestras propuestas y acciones para conformar un modelo comunitario de salud mental.

En el siglo XX, durante los primeros años, se elaboró y aprobó el II Plan de discapacidad de Canarias, donde tambien estuvieron miembros de esta humilde organización, realizando propuestas y materializando su ejecución. De esas aportaciones surgieron, las maneras blandas y más humanitarias para atender a las personas con trastornos más graves como son los ECA. Equipos Móviles, Equipos de Empleo y su red alojativa, aún inconclusa.

Durante un periodo desértico reclamamos un cambio de ”rumbo para la salud mental” que pasaba por un plan de salud y un plan de sa- lud mental. Cerca de una década en solitario estuvimos reclamando ambos instrumentos es- tratégicos de planificación. Los amantes de las hemerotecas pueden certificarlo. Fue una época desértica. con cambios frecuentes la administra- ción, que nos recibían en sus despachos, pero sin compromiso alguno posterior.

Luego, participamos, al ser invitados a los trabajos del III Plan de Salud de Canarias, cuya vigencia fue efímera. Y durante el 2018, aunque no se nos invitó como organización científica y de profesionales, para participar en el Plan de Salud Mental, insistimos en una serie de reinvidicaciones vinculadas a su financiación, sus prioridades y seguimiento que fueron recogidas parcialmente por el informe preceptivo del CES, que presidía por aquel entonces, el actual consejero de Sanidad, hoy ausente en la inauguración de este acto.

Siempre hemos mantenido una posición de diálogo, pero no de sumisión. También la experiencia nos ha enseñado ”momentos de avances, de retro- cesos, y de incoherencias”. Necesitamos interlocutores válidos, sólidos, y que, en democracia, la opinión de nuestra asociación, orientada a la defensa de la sanidad pública, por el celo de la independencia de criterio, y en defensa de una cultura histórica acumulada de inclusión, no sea marginada de manera unilateral como ha venido ocurriendo en los últimos años, por mantener criterios diferentes. Nuestra mano siempre ha estado y estará abierta y dispuesta al análisis para una contribución significativa para bienestar de nuestra gente.

No obstante, en esta época post COVID, a nivel mundial y local, enfrentar este presente y este futuro, es frente a la tarea pendiente de abordar adecuadamente las necesidades de salud mental y la capacidad emocional de las comunidades. A menos que haya un cambio audaz, los factores socia- les remediables (pobreza, inseguridad alimentaria, vivienda inestable, infancias sin educación, abuso y maltrato), y la opresión racial, de género y eco- nómica, harán que los sistemas de salud mental con muy pocos recursos y una misión demasiado limitada, serán insuficiente para resolver problemas apremiantes, como nos dicen los recientes in- formes del Diputado del Común, Cáritas o del CIS. Esperamos que la Estrategia Nacional de Salud Mental del SNS, el Plan de Acción del Ministerio, el Plan de Salud de Canarias, y el Plan de Suicidio de. Canarias nos coloque en una mejor posición. Nunca ha habido más Planes y Estrategias que ahora.

No quisiera terminar sellando lo urgente de las acciones a cometer. No se podrán resolver los problemas sin duplicar la inversión, sin más profesionales y sin contratos estables, sin mejoras en la participación de todos los implicados, y sin una mayor autonomía del área de la salud mental dentro de la administración del área de salud mental. Mucho nos tememos que a la tortuga le costará llegar a la meta, con un sobrecoste para la equidad, la cohesión y el bienestar de la población canaria y una vez más, estar lejos de los magnos objetivos de la agenda canaria 2030.

El COVID-19 es un síntoma temprano, pero no único de lo que vendrá. El estado de la salud planetaria y cívica se vea severamente puesto a prueba por el cambio climático y la destrucción ecológica, El cambio climático, el calentamiento de la tierra, acentuará los viejos problemas, y abriera nuevos desafíos a la salud física y mental de las personas y las poblaciones. Los últimos llamamientos desesperados de la OMS así lo predicen.

Los servicios comunitarios de salud mental deberán promover los enfoques e centrados en las personas y basados en los derechos. No debemos olvidar todos los presentes que, las personas con trastornos mentales ya no son personas sujetas al derecho sino personas con derechos, que están recogidos desde hace 15 años en la Convención Internacional de los derechos de las personas con discapacidad (ONU), que es vinculante para los gobiernos que los firmaron, entre ellos nuestro país, y en la nueva ley de 8/2021 de junio por lo que se reforma la legislación civil y procesal para el apoyo de las personas con discapacidad.

En este sentido, es obvio que los gobiernos siempre tienen que adquirir un compromiso urgente y decidido con las demandas de sus ciudadanos y la salud mental, y deberá aumentar la visibilidad en todas las acciones políticas en esta materia, pero también los profesionales tenemos que situarnos en el lado de reflexionar como ayudamos para que las cosas cambien y para hacer efectivos con nuevas iniciativas para cumplir estos derechos en los propios servicios. Por ejemplo ¿cómo garantizará el servicio que las personas: “sean capaces de tomar decisiones y elecciones informadas entre diferentes opciones para su tratamiento y atención”? o preguntarnos ¿cómo estarán representadas las personas con experiencia vivida en la toma de decisiones de alto nivel en su servicio? Y así nos podríamos realizar más y más preguntas como ayer muy acertadamente realizó el compañero Antonio Escudero en unos de nuestros seminarios.

Como reconoció la revista Lancet recientemente debemos reinventar los servicios de salud mental, pero no ocurrencias, eso sí, dentro de la cultura y la historial de los servicios públicos de salud mental de Canarias, para seguir contribuyendo al cuidado más cercano, más integral, participativo y con valores, que será el único capaz de ofrecer un mayor bienestar a las personas de manera inclusiva.

Ahora es la oportunidad, ahora es el momento, antes de la recesión económica que vendrá. Hacer para asegurar que el bienestar emocional y mental de la humanidad sea una expectativa común de la gobernanza global. Por ello nosotros desde la modestia de la ACN hemos planteado unas mínimas exigencias a la Consejería de sanidad para mejorar los cuidados de nuestra gente en materia salud mental y elaborado el documento 5 sobre la situación de la salud mental en tiempos difíciles, que podrán encontrar en la página web de la ACN (ascane.org). Ahora hay que seguir avanzando, como dice la OMS (2021) del concepto a la buena práctica en los Servicios de Salud Mental Comunitarios y Públicos. Por ello la ACN exige a las autoridades sanitarias y a las fuerzas políticas los siguientes compromisos de manera urgente:

1. Creación de una Dirección General de Salud mental con presupuestos y gestión propias.

2.Convocar la Comisión Asesora Regional de Salud Mental tal como establece la normativa vigente.

3. Publicación por parte del SCS de los Informes de evaluación del Plan de Salud Mental de Canarias (PSMC 2019-2023) del 2019 hasta 2023, tal como se recogía en el citado plan. Así mismo, se convoque comisión de evaluación abierta a los profesionales, familiares y usuarios de manera independiente. Reclamamos que se nos diga después de casi cuatros años de vigencia del PSMC que va a ocurrir a partir del próximo año cuál es el compromiso de las fuerzas políticas.

• Recibido: 17/06/2022. • Aceptado: 05/07/2022.

4. Mejorar las infraestructuras y dotación de profesionales de la atención especializada de salud mental, con más psiquiatras, más psicólogos clínicos, triplicando las cifras de enfermeras especialista y quintuplicando los trabajadores sociales.

5. Fortalecimiento de las líneas de trabajo transversales, con educación (programas de educación emocional en la adolescencia y la violencia y maltrato en los menores), apoyo psicosocial a las mujeres que han sufrido violencia de género y a los parados de larga duración, así como, a la inmigración y las personas mayores que viven solas. Igual concretar una línea efectiva de prevención del suicidio que no pasa solo por medidas sanitarias.

6. Desarrollar y completar la red de atención infanto-juvenil y para los trastornos menta- les graves, y las infraestructuras de urgencias para la atención en salud mental.

7. Desarrollar programas específicos de atención a la salud mental en el ámbito laboral.

8. Colaborar con la administración de justicia para el desarrollo de la ley 8/2021 de junio por la que se reforma la legislación civil y procesal para el apoyo de las personas con discapa- cidad en la búsqueda de formas alternativas que no sea la incapacitación.

9. Fortalecimiento de la atención primaria con ma- yor dotación de personal, más competencias, y cambio de estilo de trabajo para recuperación del trabajo comunitario y preventivo. Modelo colaborativo en la relación salud mental y aten- ción primaria. No al modelo sustitutivo.

10. Desarrollo de la ley de dependencia en el marco de la autonomía personal más que en su desarrollo de la dependencia.

Canarias, 16 Junio 2022.

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1 Palabras del Dr. Francisco Rodríguez Pulido, en la inauguración de las XXVI Jornadas ACN, 16 de Junio, con el título “La atención a la Salud Mental y las prioridades de este tiempo”. Tenerife 16-17 de Junio de 2022.

Nuestra opinión sobre la comparecencia del Consejero.

Comparecencia del Consejero de Salud y Familias de la Junta de Andalucía ante la Comisión de Sanidad del Parlamento de Andalucía.

INTRODUCCIÓN:

La Junta Directiva de la AAPSM inició, a principios de año, un proceso de contacto con las diferentes fuerzas políticas, asociaciones y sindicatos de Andalucía, con el objetivo de intercambiar opiniones  sobre el estado de la atención a los problemas de  Salud Mental en nuestra comunidad, a partir del informe que publicamos en nuestra web el pasado mes de Julio (leer aquí). 

Hasta el momento actual, se ha recibido acuse de recibo de la Asociación Española de Enfermería de Salud Mental, una petición de contacto desde el grupo VOX, (pendiente aún de concretarse) y una petición formal de encuentro por parte del grupo Adelante Andalucía. Este último se materializó y, partiendo del documento anteriormente citado, permitió un importante intercambio de información sobre la atención a la Salud Mental (SM) en Andalucía. Como resultado de dicho encuentro, el grupo político  presentó una iniciativa en sede parlamentaria (Ver vídeo aquí:).

DESARROLLO:

La intervención de Vanessa García Casaucau (parlamentaria de AA) aporta un análisis de la situación, con énfasis  en la carencia de recursossociosanitarios comunitarios y sus consecuencias(disminución de la calidad asistencial, distanciamiento del modelo de la recuperación, estancamiento de la  promoción de autonomía y de la lucha contra el estigma…); e introduce una cuestión al Sr. Consejero de Salud, D. Jesús Aguirre:

¿Qué inversión en recursos humanos y técnicos va a realizar su Consejería en Andalucía?

Como respuesta a ella, desde la Consejería de Salud y Familias se anuncian mejoras futuras en la atención a la SM consistentes en la promoción de  dos proyectos: la implantación de los Equipos de Tratamiento Asertivo Comunitario (ETAC) en todas las Unidades de Gestión Clínica de Salud Mental (UGC-SM), y la dinamización de las interacciones entre SM y Atención Primaria con la incorporación de un psicólogo clínico, con tal fin, a  todas las Unidades de Gestión Clínica. 

ANÁLISIS DE LA PROPUESTA:

Valoramos la importancia de que el debate sobre el actual estado de la atención a la SM en Andalucía se traslade al Parlamento Autonómico, ya que contribuye a visibilizar las deficiencias del actualsistema sociosanitario, estimula el debate y puede inspirar nuevas líneas de mejora. Por ello, consideramos que trabajar con las distintas fuerzas políticas del Parlamento Andaluz, contribuye  a la toma de conciencia de la importancia del abordaje de la enfermedad mental desde una  perspectiva biopsicosocial y del concepto de recuperación como parte imprescindible del proceso terapéutico.

En cuanto a las propuestas concretas dadas por el Sr. Consejero, ante la pregunta realizada por la parlamentaria de AA, señalar que no son recientes ni innovadoras metas de futuro, sino programas desde antaño reclamados y ocasionalmente instaurados, si bien de manera insuficiente y muy desigual entre las distintas provincias andaluzas.

La implantación generalizada de ETAC en todas las UGC de Andalucía es un proyecto ansiado desde hace años, por tanto, el anuncio público ha sido gratamente  recibido. Sin embargo,  y dado que  la satisfacción plena de tal expectativa es  tan dependiente  del cumplimiento de requisitos previos (tales como dotación adecuada de  recursos humanos, ampliación de infraestructuras e integración plena en las USMC), la ausencia de detalles al respecto requiere información ampliada y/o aclaraciones.

Por otro lado, cumpliendo con la directriz de mantener y garantizar la cercanía de los dispositivos de SM al entorno del usuario, la apuesta por   incorporar   un nuevo FEA de Psicología Clínica en cada UGC parece conveniente, al objeto   de mejorar la integración y la coordinación con Atención Primaria. Sin embargo, valoramos que la estimación hecha quizás sea muy insuficiente, requiera una ampliación y/o la incorporación de otras categorías profesionales a tal fin.

En general, consideramos que las propuestas resultan insuficientes, al limitarse a un grupo concreto de patologías de elevada complejidad,  obviando las  necesidades de mejora en otras  áreas de la Salud Mental igualmente prioritarias,  como son los trastornos de la personalidad, los trastornos de la conducta alimentaria y la salud mental infanto-juvenil. Además del inexacto aumento de contenidos, la propuesta se vislumbra doblemente exigua  al no considerar dar respuesta alguna a la evidenciada carencia, tanto de recursos humanos (terapeutas y monitores ocupacionales, psicólogos clínicos, enfermeros especialistas en SM, asistentes de ayuda a domicilio, orientadores laborales…),como de medios materiales o de infraestructuras(dispositivos asistenciales de atención a la cronicidad con  orientación rehabilitadora: Comunidades Terapéuticas y Unidades de Rehabilitación, mejoras estructurales en las Unidades de Hospitalización,  recursos residenciales, centros de día, soportes informáticos y telemáticos…) que la comunidad viene experimentando en los últimos años.  Y finalmente, de alguna manera se añora ´también algúnpronunciamiento sobre cómo subsanar las carenciasreales en la implantación, con equidad y homogeneidad, de programas de atención grupal,  de participación de usuarios y familiares, así como de docencia e investigación.  

Finalmente, agradecemos al grupo parlamentario, Adelante Andalucía, su muestra de  interés en conocer la realidad de la atención a los problemas de SM en Andalucía y su decisión de pasar a la acción planteando cuestiones relativas a ello en sede parlamentaria. Nuestra postura es abierta a mantener encuentros similares con el resto de fuerzas políticas y sociales, con el objetivo de dar visibilidad a los problemas de Salud Mental, sensibilizar y concienciar sobre la necesidad de luchar contra el estigma y promover cambios favorables en la sociedad y en  el modelo de atención a la SM.

(Documento en PDF AQUI)

COMUNICADO DE LA AAPSM EN RELACION CON LAS UNIDADES HOSPITALARIAS DE SALUD MENTAL

Ante el reportaje aparecido ayer en el País titulado «Incidentes graves destapan el deterioro de las áreas psiquiátricas en Andalucía», la Asociación Andaluza de Profesionales de Salud Mental- AEN (AAPSM-AEN), manifiesta lo siguiente:

Las Unidades de Hospitalización de Salud Mental en Andalucía (UHSM), son un recurso de la red asistencial, que trabaja en red y que forman parte del entramado del modelo comunitario. Las UHSM son Unidades de corta estancia, situadas en Hospitales Generales con el objetivo de prestar
atención en crisis, en régimen de hospitalización total a los pacientes que lo necesiten, con intervenciones intensivas, orientadas hacia la posterior continuidad de cuidados en la comunidad.

Están enclavadas organizativamente dentro de la red comunitaria de atención a la salud mental de la ciudadanía andaluza y coordinada entre sí y con otros servicios tanto sanitarios como sociales.

Para trabajar adecuadamente en las UHSM es necesario establecer un buen ambiente terapéutico, que conlleva dos principios fundamentales: convertir el contexto en instrumento para modificar el comportamiento y que esté regido por reglas de participación que potencien la colaboración activa del paciente en la vida de la Unidad.

Para esto es necesario trabajo en equipo (Psiquiatras, psicólogos, Enfermeras, Trabajadoras sociales…), la colaboración y corresponsabilización de los pacientes en el cuidado de las normas y de las instalaciones, con una escucha activa y flexible del personal a las sugerencias, iniciativas y críticas que provienen de los usuarios y familiares, y la participación del usuario en el devenir de la Unidad, incluyendo las mejoras de sus normas .

Esto requiere tolerancia y flexibilidad, reglas sencillas y claras conocidas por todos y todas, susceptibles de ser modificadas por el acuerdo, con un horario de actividades terapéuticas conocido y respetado, fomentándose las relaciones entre los pacientes y entre estos y el personal. Para todo esto, se requiere unos recursos humanos entrenados en este tipo de competencias y con una actitud de escucha y empática.

Es fácil deducir de aquí que en la UHSM se necesita espacios suficientemente grandes, acogedores y confortables, que posibiliten las relaciones y las actividades terapéuticas. Los pacientes en la UHSM no están encamados, por lo que requieren más espacio/s que en otros Servicios del Hospital.
También es fundamental personal especializado, incluidas las enfermeras especialistas en salud mental, porque lo mencionado más arriba no se consigue con buena voluntad, sino con saber teórico y con entrenamiento.

La situación en las UHSM de Andalucía es desigual. Es cierto que en las tres UHSM que señala el artículo de El País, han pasado acontecimientos adversos trágicos y quizás evitables. Hay otras 17 UHSM dónde se trabaja día a día con gran esfuerzo de los profesionales en crear y/o mantener el ambiente terapéutico y evitar las contenciones mecánicas, dónde no han ocurrido. La solución no es, como señala el Dr. Crespo poner más camas, ni públicas, ni mucho menos concertadas, sino realizar mejores prácticas, como las consensuadas científicamente y que son las siguientes:

1.- Dotar a las UHSM de espacios suficientes para realizar actividades terapéuticas, incluidos grupos, permitir la interacción y la intimidad en las visitas, así como tener al menos algunas habitaciones individuales.

2.- Incluir además de psiquiatras, a psicólogos clínicos en todas las Unidades de Hospitalización y a enfermeras especialistas en salud mental, con formación específica en técnicas de desescalada y en los 10 pasos para evitar las contenciones mecánicas.

3.- Hacer las Unidades más abiertas, aumentando el tiempo de visitas de familiares y amigos,
permitiendo el uso de teléfonos móviles y fomentando el acompañamiento familiar durante todo el ingreso.

4.- Hacer un código de buenas prácticas de las UHSM, incluidas en el contrato programa de los hospitales, de obligado cumplimiento.

5.- Contratar a usuarios formados, que en su caso puedan actuar como interlocutores y/o mediadores en las UHSM, así como poner en marcha estrategias de ayuda a los usuarios.

Es preciso recordar que las personas ingresadas, están en un momento de gran vulnerabilidad personal, por lo que se hace más necesaria que en otras etapas la presencia de recursos humanos suficientes y formados, espacios adecuados y alternativas terapéuticas basadas en la evidencia. El volver a los manicomios con muchas camas, pero sin contenido terapéutico, no es una opción científica actualmente.

Mejoremos lo que hay, aireemos las dificultades, estudiemos y pongamos en práctica las áreas de mejora, que están identificadas, como señalamos en este comunicado, siguiendo las directrices de la OMS y de la comunidad científica internacional.

Mercedes Castro García.
Presidenta de la AAPSM- AEN.