El Servicio Andaluz de Salud pretende esta semana perpetrar un nuevo atentado a la calidad asistencial de las personas con malestar emocional. Va a dejar a medias la reconversión de las enfermeras especialistas. En dispositivos hospitalarios no habrá especialistas en la mayoría de los turnos. A lo mejor en ninguno.
Desde hace ya más de 10 años el colectivo de enfermeras especialistas de Salud Mental viene reclamando este reconocimiento, imprescindible para mejorar la atención de las personas, sus familias y para la comunidad. Hemos tenido que esperar a Noviembre de 2016 para que se diese el primer paso.
Y el SAS lo ha despachado con una Orden (de 10 de Noviembre de 2016) que, con suerte, cumplirá su objetivo dentro de 20 años.
Las demandas de las Sociedades Científicas para aprovechar el potencial de las profesionales que han liderado la transformación han sido desoídas, y sólo gracias a la presión de los sindicatos se pudo iniciar la reconversión. Pero ha sido un calvario de demoras, silencios y desatinos. La técnico de del PISMA consultada se ha erigido en la única voz autorizada. Siendo una enfermera especialistas, ha apostado por el argumento de que en las CTs y las USMHs no hacen falta especialistas de tarde, noche o fines de semana. Esto suscita una duda ¿Tienen las personas con malestar emocional menos necesidades o menos riesgos vitales que de Lunes a Viernes de 8 a 15 h? ¿Va a hacer bueno el SAS aquel viejo dicho que la Salud Mental se hace por las mañanas, por la tarde sólo se hace Psiquiatría y de noche somos Manicomio? Esperamos que no.
Si todo sale como está previsto, las Coordinadoras de Cuidados validarán el día 16 de enero ese modelo, a menos que cunda la profesionalidad y se opongan a ello. Esperamos que Directoras/es de UGC y directivos pongan sensatez. Las personas Andaluzas lo merecemos.
