¿Verdad o trola?

Un paseo por el parque de las ciencias de Granada podría ser un buen plan para hacer en familia. Puedes aprender sobre astronomía, química, biología, paleontología… y desde verano de 2023, de Salud Mental. Lo que podría ser una oportunidad para acercar a los más pequeños las dificultades en materia de malestar emocional y social, se convierte en una exposición que exalta un enfoque reduccionista ideológicamente biologicista donde se hace un borrado de las violencias psiquiátricas actuales como si fueran del pasado, y además se apoyan en la industria farmacéutica como patrocinadores. 

ce4e6991-60a5-4b94-a9ff-c34aa0ad6772.jpg

Se exponen afirmaciones como que las camisas de fuerza quedaron atrás, y que las medidas coercitivas de restricción física solo se usan en la actualidad en caso de agitación para el beneficio del paciente. Esta idea puede parecer próxima a los ideales que se persiguen de reducción de uso de las prácticas coercitivas, pero dada la brevedad y la severidad con la que se habla del “beneficio del paciente” podría parecer que es inusual su uso desproporcionado, algo de lo que hemos sido testigos en múltiples ocasiones. Sin ir más lejos, existe el caso de Andreas, fallecida en 2019 tras ser atada 72 horas por diagnosticada de Esquizofrenia y encontrarse “agitada”. En cualquier caso, tanto la OMS a nivel mundial, como el manifiesto de Cartagena en 2016 a nivel nacional, tienden a la contención cero dado que vulneran los derechos humanos. Porque los humanos angustiados, siguen siendo humanos. https://consaludmental.org/sala-prensa/denuncia-uso-contenciones-mecanicas/

4b9a1e07-1a50-4a95-a10c-4a2680aa4f47.jpg07dd79b6-c0ab-47cb-b751-433c28c6d44e.jpg

Tras un carrusel de afirmaciones y películas podemos asistir a una especie de juego con “verdades y trolas”. Primero leemos “trolas” que posteriormente se niegan de forma contundente y categórica, despejando cualquier ápice de duda al asistente. Entre ellas, nos hemos detenido en la siguiente: “el psiquiatra es un ser malvado que te encierra, ata y empastilla hasta que te calmas”. Un “No rotundamente” nos ayuda a entender que un médico jamás recetaría fármacos fuera de su uso indicado. Este tipo de juegos resulta un perfecto enmascaramiento de “otra realidad”, una realidad relacionada con la sobreprescripción de los psicofármacos en nuestro país. España es el tercer país que más antidepresivos consume de la unión europea en 2023, y el primero en consumo de ansiolíticos, sedantes e hipnóticos del mundo en 2021. Pero estas realidades son ajenas a nuestra exposición, por lo que continuamos en el viaje que nos ofrece esta exposición que tiene como organizador a Mentescopia, la cual es patrocinada por cuatro corporaciones farmacéuticas: Jannsen, Lundbeck, Rovi y Angelini Pharma (https://www.rtve.es/noticias/20231215/espana-tercer-puesto-ue-consumo-antidepresivos/2467436.shtml) (https://www.publico.es/sociedad/ansioliticos-espana-espana-pais-mundo-toman-tranquilizantes.html).

imagen-pegada.tiff

En una nota de prensa publicada por el propio parque de las ciencias (https://www.parqueciencias.com/sala-de-prensa/ciencia-y-divulgacion-se-unen-para-promover-la-salud-mental-en-los-jovenes/) se nos muestra la siguiente imagen con la que pretenden introducir el concepto de “la mente”. Un debate histórico que se tumba de un plumazo en la primera frase “la mente es simplemente el resultado de la actividad cerebral”. El peligro de este tipo de afirmaciones rotundas es que ofrece una respuesta unilateral, de relación causa-efecto y centrada únicamente en una explicación biologicista, obviando toda la diversidad de estudios publicados dentro del ámbito de la salud mental.

Siguiendo la misma nota de prensa se asegura que “experimentar las sensaciones y emociones de las personas que padecen enfermedades como la esquizofrenia, el trastorno obsesivo-compulsivo o el autismo contribuye a derribar mitos y estereotipos”. Sin embargo, se olvida considerar la heterogeneidad de las vivencias de todas las personas que han sido etiquetadas bajo los citados trastornos mentales, dejando a un lado las explicaciones centradas en factores sociales y vivenciales de cada persona. No se recogen ni explican en esta exposición que la categorización de los llamados trastornos mentales ha sido ampliamente cuestionados por deficiencias tanto conceptuales como empíricas (https://www.eldiario.es/sociedad/conflictos-intereses-biblia-psiquiatria-vinculos-farmaceuticas-llevan-sobrediagnostico_1_11278047.html) (https://journals.plos.org/plosmedicine/article?id=10.1371/journal.pmed.1001190). Profesionales cercanos a planteamientos transdiagnósticos o dimensionales, como en 2013 planteaba la sociedad británica de psicología (https://www.madinamerica.com/wp-content/uploads/2015/06/DCP-classification-of-behavior-and-experience.pdf), posterior punto de partida de modelos como el marco de poder, amenaza y significado. Tal y como sabemos que trabajan los tan cuestionados sistemas categoriales en salud mental, esta exposición te invita a cerrar los ojos ante la “evidencia” que deciden mostrar.

Tras la visita a esta exposición del Parque de las Ciencias, nos acompaña una enorme preocupación por el planteamiento de un reduccionismo extremo sobre una cuestión tan compleja como es la salud mental en nuestros días, obviando, en el mejor de los casos, las variables sociales, políticas, psicológicas… y lanzando el mensaje de que las causas y por tanto, las soluciones que se requieren, deben pasar por un abordaje desde el biologicismo.